ECUADOR :: La Hora :: 02 de octubre de 2008.
Como una mañana cualquiera inicia el día para quienes trabajan en la Fundación Jóvenes para el Futuro (FJF), solo que en esta ocasión aguardaron unos minutos para laborar acompañados por diario La Hora, para ser testigos de su noble misión.
La FJF funciona en las instalaciones de la escuela Isabel Vásconez, ubicada en Letamendi, tras el Instituto Guayaquil, allí laboran tres psicólogos, cuatro educadores y tres trabajadores sociales, bajo la dirección de Eduardo Hidalgo.
Este equipo de trabajo se distribuye conformando grupos con un profesional de cada área para visitar las zonas identificadas con niños, niñas y/o adolescentes (NNA) que por diferentes circunstancias viven o trabajan en la calle.
Eduardo Hidalgo, director de la fundación, refirió que este proyecto denominado ‘Atención integral de prevención, restitución y exigibilidad de los derechos de los niños en procesos de callejización’, inició en mayo de este año bajo convenio de apoyo firmado con el Instituto Nacional de la Niñez y la Familia (Innfa).
La FJF funciona en las instalaciones de la escuela Isabel Vásconez, ubicada en Letamendi, tras el Instituto Guayaquil, allí laboran tres psicólogos, cuatro educadores y tres trabajadores sociales, bajo la dirección de Eduardo Hidalgo.
Este equipo de trabajo se distribuye conformando grupos con un profesional de cada área para visitar las zonas identificadas con niños, niñas y/o adolescentes (NNA) que por diferentes circunstancias viven o trabajan en la calle.
Eduardo Hidalgo, director de la fundación, refirió que este proyecto denominado ‘Atención integral de prevención, restitución y exigibilidad de los derechos de los niños en procesos de callejización’, inició en mayo de este año bajo convenio de apoyo firmado con el Instituto Nacional de la Niñez y la Familia (Innfa).
Desde entonces se identificó una población de 259 NNA a los cuales debían atender; para ello uno de los grupos, como cotidianamente lo hacen, salió en un recorrido de visitas a varios de los casos con los cuales trabajan.
Realidades
El primero en ser visitado para compartir su experiencia fue Jorge Luis, de 17 años de edad, quien vive en la fundación desde hace dos años y con apoyo de los profesionales su vida tuvo grandes cambios positivos, al momento estudia en el segundo año de educación básica del Colegio Murialdo de los Padres Josefinos.
“Yo salí de mi casa cuando tenía 12 años, vivía en la calle, he recorrido casi todo el país, también conozco lugares fuera del país, pero desde que me acogieron fueron muchos los cambios”, comentó brevemente Jorge Luis.
Entre los cambios sustanciales en su vida menciona: “la fundación me da el estudio, la oportunidad de verme con mi familia, estar bien conmigo mismo y no seguir en el consumo de drogas. Vivo normal como un chico cualquiera, con defectos pero me ayudaron a encontrar también mis virtudes”, dijo.
Entre sus aspiraciones está convertirse en un profesional, aún no lo decide pero le gustaría ser ingeniero en sistemas o abogado.
Alex Ayala, el psicólogo que trabaja con Jorge Luis, comentó que en su caso se trabaja de forma multidisciplinaria, en el área de trabajo social, psicología clínica y refuerzo escolar con los educadores.
Recorrido
En el equipo del recorrido acompañaron también Verónica León, psicóloga; Paola Gavilanes, trabajadora social; y Ángel Chango, educador. Cada uno conoce de cerca los casos que atienden en las zonas que les corresponde.
En esta ocasión las visitas llegaron a sectores de La Cumandá, el Mercado Mayorista, y Huachi La Joya.
En La Cumandá, sector el Mirador, Darwin de 10 años, y Mishell de 11 años, son dos infante de la zona que llevan cerca de tres meses con atención de la fundación y fuera del trabajo de las calles, antes solían salir a las calles acompañando a sus madres para vender golosinas, pero ahora ya estudian y asisten a los talleres de trabajo que organizan los profesionales de la fundación.
Cerca al Hospital Alli Causay, tras el Mercado Mayorista, se encuentran dos humildes familias, procedentes de Calhuasig Chico de Quisapincha, desde hace cinco años bajaron a la zona urbana para trabajar un terreno, en cuya esquina hay una casa sencilla en madera donde habitan.
Por su condición de gran pobreza, la familia Conaluiza Chizag, con cuatro niños, solía trabajar en la calle. Unos vendiendo golosinas y otros lustrando zapatos, ahora tres niños estudian en la escuela, uno espera por encontrar un centro de prekinder y los padres trabajan, además perciben beca para ayudar al gasto de los útiles escolares.
El valor de la experiencia
La FJF, agrupa a un conjunto de personas, que desde hace once años desarrolla una actividad voluntaria en favor de NNA en situación de crisis que se caracterizan por ser de la calle, de extrema pobreza, trabajadores, maltratados y con problemas de aprendizaje.
Al inicio, las acciones básicas eran las de recreación, acompañamiento, capacitación en derechos y responsabilidades, y en el desarrollo de determinadas alternativas para la generación de ingresos.
Protección especial
Ana Bonilla, secretaria Ejecutiva del Consejo Cantonal de la Niñez y Adolescencia de Ambato
La condición de niños y niñas en situación de riesgo en las calles, es un problema estructural, producto de la exclusión social o familiar de la falta de políticas públicas de generación de empleo y bienestar social.
Considero que es importante y necesario presentar una propuesta para crear una ordenanza municipal que regule la conformación, articulación y funcionamiento de la política pública: ‘la protección especial de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo en las calles’, lo que permitirá priorizar, planes, programas y proyectos.
De esta manera autoridades e instituciones, ajustarán sus decisiones y acciones para su cumplimiento.
VOCES DE LA CIUDAD
¿Qué significa salir de la calle?
“Significa bastante porque a pesar de mis defectos y virtudes, ahora vivo como un chico normal, antes no era así, estaba con malas amistades con drogas, y ahora he visto el cambio y es lo más chévere”.
Jorge Luis (17), adolescente recatado.
“Es una situación de cambios y oportunidades, significa devolverles sus derechos a quienes lamentablemente llegan a las circunstancias de vivir en la calle, el problema es social y todos debemos aportar a cambiar esta realidad”
Eduardo Hidalgo, director de la FJF.
ATENCIÓN>>
Población considerada
259
Niños, niñas y adolescentes (NNA) con problemas de callejización.
207
NNA han fortalecido sus vínculos con su familia y se encuentran viviendo dentro de sus hogares.
52
NNA están en proceso de concienciación para su integración definitiva en su ambiente familiar.
37
NNA que estuvieron dos años fuera de su institución educativa han sido reinsertados a sus estudios.
De acuerdo a los casos se les otorga becas de estudios o de alimentación hasta por 60 dólares.





